Hace ya algunos siglos, especificamente en 1755, ocurrió una de las mayores tragedias que ha dejado el movimiento de las placas tectónicas en el Planeta Tierra: El terremoto de Lisboa. Este terremoto vive en el inconsciente colectivo de la ciudad y sus restos y consecuencias están regados a través de toda la ciudad.
El terremoto dejó algunas cosas en pie, que son una dicha ver durante el 2010 en Lisboa.
Entre las cosas que siguen en pie después del terremoto podemos contar con el Castillo de San Jorge que sufrió grandes pérdidas pero del cual aún puede disfrutarse, más con todas las renovaciones de los últimos años; la Catedral da Sé que tuvo una de sus últimas grandes restauraciones en 1930; el Convento do Carmo y el Monasterio de Los Jerónimos.
Otros monumentos no corrieron con la misma suerte, como el Panteón Nacional de Santa Engrácia, que tomó algunos siglos hasta llegar a su actual construcción (de hecho no fue terminada hasta la década de 1960), y otras zonas fueron totalmente reconstruídas dando lugar a sitios como la baixa “pombalina” de lisboa, que contó con una renovación de acuerdo a los estándares urbanísticos de la época.
Por alguna razón, uno de los barrios más típicos, la Alfama, sobrevivieron en perfecto estado, y aún conservan un espíritu medieval, con sus callejuelas y vecinos. Una de las zonas más castas de la ciudad.
Para ver más de lo que nos dejó este terremoto visita nuestra sección Que Ver En Lisboa y deléitate con las opciones que brinda la ciudad.

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