101 cosas que ver y hacer en Lisboa
by Flavio. Tiempo de Lectura Aproximado: almost 19 minutes.

Nos vamos de vacaciones hasta la primera semana de Enero, pero no queremos dejarlos sin nada que hacer en la capital mientras no estamos por aquí, por eso mismo, los invitamos a ver nuestro recuento de las 101 cosas que ver y hacer en Lisboa! Felices Fiestas!
- Ir a la Antiga Confeitaria de Belém y comerse media docena de Pastéis de Belém. Advertencia: si es verano preparáos para una larga fila, ya que se venden más de 20.000 de éstos diariamente!
- Después de probar los pasteles de nata, ir a los locales que están en la acera contraria y probar los menos conocidos Pastéis de Cerveja. Una receta casi tan antigua como la de los de Belém, pero mucho menos sabrosa, sin embargo, un buen momento para probarlos!
- Ir de bicis (son gratis!) en primavera/verano desde Cascais hasta la Praia do Guincho.
- Ir a las tertulias de Fado los sábados y domingos por la tarde en Tasca do Jaime. Acompañar con puro sabor tradicional y local de Portugal: con pan, quesos y vinos, además de excelente música.
- Probar la sachertarte del café vienés Kaffehaus, en Chiado. Sus dueños, de origen austríaco, no demoraron en desafiar a la pastelería local y vaya que han tenido éxito!
- No dejar pasar la oportunidad de ir a Cascais y devorar un delicioso helado de fruta de Santini. Estos helados deberían ser Patrimonio de la Humanidad. Después de muchos años abrieron una en el centro de lisboa, en Chiado, pero continuamos recomendando seguir la tradición e irse para allí en verano. En Lisboa seguimos prefiriendo Fragoleto!
- Comer un brunch un domingo en Pois Café.
- Visitar la Feira Da Ladra y comprar algún recuerdo vintage por menos de 5€ regateándole a los vendedores.
- Ir a un concierto de música africana en el tanque de Chapitô un domingo por la noche o llevar una chica guapa a cenar allí (o un chico, vamos).
- En invierno tomar un té verde + tortas luso-japonesas en Castella do Paulo por 2€.
- Disfrutar el dolce far niente viendo el infinito desde el Castelo de São Jorge.
- Tomarse una foto al lado del Fernando Pessoa en bronce que está al frente del Café A Brasileira.
- Conocer la arquitectura manuelina en el Monasterio de los jerónimos (Mosteiro dos Jerónimos). Declarado como Patrimonio de la humanidad por la UNESCO.
- Comerse una Tosta Mista en A Bela Bar un sábado a las 3am. Más que “mistas”, son casi “místicas”.
- Ir al Clube Ferroviario y festejar la noche lisboeta hasta que el cuerpo aguante.
- Tratar de comer por menos de 7€ en Casa Da India. Nosotros lo hemos logrado!
- Dejar el mapa en el hotel y aventurarse por Alfama, uno de los pocos barrios que sobrevivió al devastador terremoto de Lisboa de 1.755. Perderse en sus callejuelas arabescas es algo que, realmente, no tiene precio. Recomendamos ir temprano (entre 8 y 10 am para ver el movimiento diario de los vecinos, etc.) o bien durante la madrugada después de comer u oir fado en algún lugar cercano.
- Ir al Mesa de Frades a escuchar Fados. Normalmente, los cantantes, tanto profesionales como amateurs que cantan a lo largo y ancho de la ciudad se reúnen aquí los viernes y sábados a partir de las 12, o 1 am para compartir con el público presente un par de músicas de sus repertorios. Ver lo mejor del fado lisboeta al costo de una cerveza (normalmente de 2 .50 euros), es algo que no tiene precio.
- Ir con el ordenador a Orpheu Caffé y tomar una limonada fria o un capuccino con crema -depende de la estación!-
- Deléitarse con el “bife à príncipe” del restaurante Príncipe de Calhariz: el plato es GRANDE y trae papas fritas -o asadas, como prefieras-, arroz, huevo, ensalada y grandes bistecks de carne en el fondo del plato. Cuesta alrededor de 16 euros y recomendamos sea pedido entre 2 o 3 personas.
- Ver un clásico de fútbol portugués: Benfica vs. F.C Porto en la pantalla de cine del Café Imperio.
- Montarse en el teleférico del Parque Das Nações.
- Si tienes suficiente dinero -ejem, mucho dinero-, te recomendamos ir a Bica Do Sapato, un restaurante tan, pero tan exclusivo que tiene como accionistas a actrices como Catherine Deneuve.
- Hacer todo el recorrido del tranvía 28.
- Decirle NO más de 5 veces en un día a vendedores de drogas ilegales en el centro de Lisboa.
- Ir a un concierto de Jazz en Onda Jazz. Su dueño, uno de los jazzologistas (si es que tal palabra existe!) más conocidos de Paris, se mudó a Lisboa y prepara los mejores conciertos de Jazz durante todo el año. Además, el local es espectacular.
- Ir a escuchar fados en Alfama.
- Compartir una comida con niños y familia en la pizzeria Casanova. Si te sientas adentro puedes llamar a la/el mesera/o prendiendo una luz que tienes en la mesa. Si te sientas fuera, probablemente tengas que esperar más a que te atiendan, pero la vista vale la pena. ADVERTENCIA: viernes, sábados, domingos y feriados son días ocupados en el sitio, el tiempo de espera puede llegar a 30 minutos.
- Visitar el Oceanário (Acuario) de Lisboa, un lugar con más de 8.000 especies marinas viviendo en perfecta armonía. Crios y adultos lo disfrutan por igual!
- Ir al Museo Calouste Gulbenkian, y disfrutar de una variada colección de obras que recorre la historia desde el 2.000 Antes de Cristo hasta nuestros días; después contemplar sus hermosos jardines, antes o después de la visita al museo. ¡Inspirador!
- Subir Elevador de Santa Justa, que fue diseñado por uno de los estudiantes de Eiffel (sí, el mismo de la Torre Eiffel, en París).
- Reservar una mesa especial con tu pareja e irte a oir fados y comer deliciosamente en el Casa de Linhares / Bacalhau de Molho.
- Subir a la terraza del Panteón Nacional de Lisboa un día soleado y disfrutar una de las mejores vistas de Lisboa. Además, aquí también puedes dejarle flores a la más reconocida fadista de todos los tiempos: Amália Rodrigues.
- Ver la estatua ecuestre verde de la Praça do Comércio. Unos dicen que la dejaron unos extraterrestres. Los historiadores afirman que es de bronce y por eso el color
- Comer unas tapas en el Arcaz Velho, local precursor de la “movida” en la zona de la Alfama. Su dueño gallego te puede dar muchos tips sobre lisboa.
- Ver el reloj de sol desde las alturas del padrão dos descobrimentos.
- Visitar los restos romanos, árabes y medievales del Claustro de la Catedral de Lisboa, mejor conocida como Catedral Da Sé.
- Conocer de cerca la imagen del Cristo Redentor. Una réplica 20 centímetros más pequeña que la que está en Rio de Janeiro.
- Entrar al Museo Del Diseño y La Moda (MUDE) y ver las piezas de algunas de las personalidades del diseño que allí se encuentran (como Philippe Starck, Arne Jacobsen o piezas de ropa diseñadas por Yves Saint Laurent o Jean Paul Gaultier). Además: ES GRATIS!
- Viajar 500 años en el tiempo entrando en la Torre de Belém, una de las torres desde donde se cuidaba la entrada fluvial a la ciudad.
- Entrar al Pavilhão Chinês -un bar que más parece un museo kitsch- y pide la carta de cocteles: goza con las ilustraciones de la misma. Y no intentes robártela! Los meseros no te quitan los ojos de encima!
- Si Duchamp, Warhol, Picasso, Dali, Magritte o Pollock son apellidos que te parecen conocidos, entonces no dejes de ir al Museo de Arte Contemporáneo Berardo Collection.
- Perder el tiempo. Siéntate a contemplar Lisboa desde alguno de nuestros 11 miradores recomendados en Lisboa.
- Acercarse a la discoteca LUX, uno de los lugares de marcha más conocidos de Lisboa, una disco que no sólo es famosa por sus amplios espacios y su excelente selección musical, sino porque uno de sus dueños es el actor hollywoodense John Malkovich.
- Esta joya no la hacen la mayoría de los turistas, y es una de nuestras favoritas: el Convento Do Carmo. Sólo entrar y ver la iglesia reducida a ruinas, con sus estatuas, y columnas es más que suficiente para alegrarte el día.
- Ir al Bairro Alto un viernes de pago a las 00.30 e intentar no perder a tus amigos en la multitud en medio de una pequeña borrachera.
- Recorrer Lisboa a bordo de los Gocars amarillos que se ven en las ciudades más importantes del mundo. Recomendamos al menos dos horas!
- Hacer algo ZEN y comer en el jardín externo del restaurante vegetariano TERRA. Si aún no te parece una buena idea, entonces piensa en alimentar un poco tu cuerpo y tu alma, ya que aquí ha comido el Dalai Lama en sus últimas visitas a Lisboa.
- Ir al Fetival de Cine Independiente Indie Lisboa, que se hace todos los años en la ciudad y es uno de los más interesantes.
- Quedar con alguien en Chiado, luego ir a sentarse en el quiosco de la plaza Luiz de Camões con un moscatel con hielo, un vino verde o una ginjinha.
- Ir al museo del Fado, y tras sentarse en la plaza que está justo al frente a tomarse unas cañitas, entrar a conocer la pasión portuguesa por éste género musical.
- Si no te interesa ver la colección de astrolabios más grandes del mundo, entonces no querrás ir al Museo de la Marina.
- En verano, frente a la plaza Luíz de Camões hay un extractor muy potente que extrae aire del subterráneo, este extractor está ubicado justo en todo el paso de peatones. Es divertido pararse en frente y ver sombreros volar, faldas arriba y otros eventos divertidos, especialmente en verano
- Visitar la Quinta da Regaleira en Sintra, recomendamos hacer el recorrido con el guía, es un poco más caro pero bien vale la pena. Se trata de un “jardín iniciático” organizado conscientemente para “dar lugar a diversos símbolos religiosos que van desde la cábala a la orden templaria, del cristianismo a la metafísica”. Realmente ALUCINANTE!
- Conocer el Museo de los Juguetes en Sintra. Un lugar donde la palabra “juguete” toma una dimensión artesanal e histórica encantadora.
- Ir al Festival Internacional del Chocolate que se hace anualmente en Óbidos y comer chocolate hasta que nos salga por las orejas.
- Tomar una cerveza portuguesa Super Bock o Sagres viendo el Puente 25 de Abril y el Río Tejo desde alguno de los restaurantes de las Docas.
- Comerse un lomillo en el Restaurante Café Buenos Aires escuchando un tango y admirando un atardecer lisboeta.
- Si Calatrava y Alvaro Siza Vieira son nombres que se te hacen conocidos, quiere decir que te gusta la arquitectura. Por ese motivo, no dejes de visitar el Parque de las Naciones (Parque das Nações) y disfruta del deleite visual de la estructura de la Estación de Oriente.
- Hacer surf o windsurf en una de las playas más perfectas para éstos deportes de toda Europa: O Guincho.
- Comerse una hamburguesa en alguno de los cafés en el paseo frente a la playa en la Costa da Caparica.
- Darse un baño en el Océano Atlántico en las costas de Cascais, la “St Tropez” portuguesa, cuando el agua llegue a su punto máximo en verano: 18 grados.
- Visitar la Praça del Castillo de San Jorge, que a solo meses de abrir en el año 2.010 recibió su primer premio internacional de arquitectura. El premio se lo lleva por la armonía arquitectónica que logró para preservar lo que es conocido como “el primer sitio habitado de Lisboa, datando de la Edad del Hierro; además de otros vestigios de la ocupación musulmana y un palacio del arzobispado durante el Siglo XV”.
- Ir al Jardim Zoológico de Lisboa. Aunque está un poco alejado del centro y es un poco caro, pensamos que bien merece la pena. Este sitio tiene “desde delfines, pasando por tigres, chimpancés y jirafas; también tiene un jardín botánico, cafés y parques para los niños.
- Atención que esto sólo sucede una vez al año y únicamente por tres días (al menos por ahora): Entrar en las Galerías Romanas Subterráneas de Lisboa en la zona de Baixa. Generalmente se abre hacia finales de Septiembre y las filas para entrar son larguísimas. Así que paciencia y determinación, porque el viaje subterráneo es una pasada.
- Visitar el Jardim Da Estrela en cualquier momento del año. Durante el verano hay conciertos, pero todos los primeros fines de semana de cada mes hay un pequeño mercado callejero que te invita a ver artesanía y diseño.
- Entrar, aunque sea sólo para ver, a la Casa Do Alentejo, “un palacete moro del siglo XVII donde se nota la influencia de la cultura árabe en nuestro país. Destellos de Marruecos en el zaguán, con sus mosaicos en el piso, y los arcos de herradura ornamentados con pequeños detalles sostienen la arquitectura del sitio.” Si se quiere probar algo, recomendamos el chorizo con un vino tinto!
- Caminar por la Av. Da Liberdade desde Rossio hasta Marquês de Pombal y babear con todas las tiendas de diseñadores que se encuentran a lo largo de ésta concurrida avenida.
- Almorzar un viernes por la tarde en Nectar WineBar, y catar algunos de los vinos portugueses más prestigiosos, a la par del menú del día, por menos de 30€ por persona.
- Comer en Espalha Brasas, especialmente la sopa de mar no pão, admirando el Rio Tajo y viendo el Puente 25 de Abril.
- En la parte baja del Mirador São Pedro de Alcântara, se abrió un kiosco que vende perritos calientes. Recomendamos AMPLIAMENTE el perrito que tiene todos los ingredientes.
- Hacer el tour “Lisboa a Pie“, que por una módica suma, hace un excelente recorrido por la ciudad, y sus lugares de interés más interesantes.
- Visitar el museo más visitado de Portugal: el museo de los carruajes (Museu dos Coches en portugués). Que además, es de amplio interés en la península ibérica: “de la colección se destaca el ejemplar raro de vehículo de viaje de Felipe II ( III de España) construído en España entre los siglos XVI y XVII, una de las carrozas más antiguas que se conoce.”
- Visitar el Museo del Azulejo, un riquísimo Museo que narra la historia de Lisboa a través de los azulejos, una parte esencial de la arquitectura y la decoración portuguesa.
- Comer Bacalao. Se dice que el bacalao en Portugal se puede preparar de 365 maneras diferentes, una para cada día del año. Lo cierto es que, sin importa la preparación, no hay otro pueblo en el mundo que consuma tanto bacalo como el portugués. Por eso, sin importar cuando ni como, este es una condición sine qua non al visitar Lisboa. De todas formas, recomendamos ver nuestro listado de restaurantes y elegir el dónde.
- Ir al Parque Florestal Monsanto, el pulmón vegetal de la ciudad, hacer un picnic y jugar -fútbol, ajedrez, o cualquier otra cosa!-. También hay paredes de escaladas, parques para niños, mucha vegetación y toda la flora y fauna local.
- Ir al Mercado Biológico de Príncipe Real, una de las primeras iniciativas orgánicas de la ciudad y que se realiza en la plaza principal de ése barrio, muy cerca de Bairro Alto, todos los sábados a tempranas horas de la mañana.
- Ir a la Confeitaria Nacional, lugar donde se creó el bolo rei, y uno de los cafés más interesantes de la ciudad.
- Venir a las Fiestas de Santo Antonio. Durante casi dos semanas se celebran éstas fiestas en el barrio de Alfama, uno de los más castizos de la ciudad. También se realiza un casamiento masivo. Se comen muchísima Sardinas que son asadas a la brasa, se come la sopa “Caldo Verde”, y mucho vino tinto en diferentes esquinas del barrio, donde se disfruta de un ambiente muy festivo y animado hasta altas horas de… bah, qué digo: ¡hasta el día siguiente! Se celebra todos los 13 de Junio y la ciudad se paraliza para venir a disfrutar de una de las fiestas más divertidas del año. Se organizan también unas marchas populares con música que se pueden acompañar por todo el centro de la ciudad.
- Comerse una picanha. Aunque no es muy portugués, ya forma parte de la cultura local, y éste plato de Brasil ya es parte de la idiosincrasia lusa. Se trata de un plato de carne con un corte muy particular, básicamente el corte REY del churrasco. Recomendamos reservar y comerla en los restaurantes Picanha – Belém y Picanha – Janelas Verdes, aunque la mayoría de los restaurantes tradicionales portugueses lo tienen en sus menúes.
- Comer en A Travessa, uno de los restaurantes más curiosos de la ciudad. Ubicado en los predios de un Convento del Siglo XVII, fundado por un belga en 1978 y con años de experiencia preparando su delicioso plato de Puerco Rostizado, o su elogiado postre: una torta de aceite de oliva con leche condensada, higos verdes, y piñones y almendras tostadas.
- Dar un paseo por el Rio Tejo en velero. Que es una de esas cosas que el común de las personas suele pensar que costaría mucho dinero, pero no. Siempre recomiendo Velatejo, porque son muy buenos y por sus precios. Sólo para que tengan una idea: un paseo para dos personas por dos horas, que incluye el paseo, y alguna bebida cuesta 40€.
- Recibir el año en la Praça Do Comércio. Hay pocas cosas más lisboetas que éstas. Reunirse junto a un montón de portugueses, ver bandas portuguesas y disfrutar del show de luces a orillas del Rio Tajo, es una de las mejores opciones para quien pretende pasar la nochevieja en esta ciudad.
- Hospedarse en alguno de los hermosos hoteles de diseño que tiene Lisboa. Si quieren algo de lujo, busquen el Altis Belém.
- Conocer cada uno de los locales de la calle “Rua Dos Remédios” en Alfama. Una zona que durante el 2010 se convirtió en uno de las calles más trendy de la ciudad, combinando la falta de pretensión portuguesa con las influencias de otras ciudades europeas.
- Comprarse un sombrero en “A Loja Dos Chapéus“, un sitio ubicado en Bairro Alto donde, por un precio justo se pueden comprar desde boinas hasta sombreros para fiestas. UN excelente lugar para hacer un autoregalo de la visita a Lisboa.
- Conectarse al wifi del café 100 Remédios, un local donde los tés son la especialización del día. Ideal para relajarse y disfrutar una tarde tranquila en Lisboa.
- Ir al Largo Das Portas Do Sol, al lado de la “Cerca Moura” de Lisboa, y ver al sol ponerse en verano.
- Ir al Miradouro Da Graça y admirar la ciudad mientras escuchas las campanas de la iglesia sonar.
- Ir al Parque Das Nações, alquilar una bici y pedalear hacia el Puente Vasco Da Gama. Por allí hay amplios espacios verdes, parques para niños y vistas alucinantes hacia el otro lado del río.
- Ir al Mercado Da Ribeira y comprar frutas y vegetales frescos, además de pescados recién llegados y deliciosas.
- Visitar el “Cacau Da Ribeira” en Cais Do Sodré y tomar un chocolate caliente a altas horas de la noche.
- Pasar por LX Factory, y visitar algunas de sus tiendas, compañías, librerías o galerías. Se trata de un lugar que reúne lo mejor del área creativa de Lisboa: desde diseñadores, pasando por arquitectos y cineastas. LX Factory es un edificio que temporalmente funciona como hogar de docenas de firmas creaivas y que, mientras espera los permisos para la demolición y reconstrucción del área, se convirtió en esta suerte de Lisboa super moderna post industrial. Una mini ciudad muy divertida y curiosa que visitar.
- Ir a alguna de las muestras de Mercado Mundomix que se hacen a lo largo del año. Mercado Mundomix es una iniciativa brasilera que está conquistando otros mercados. La idea es hacer un mercado que, generalmente por dos o tres días, se da el lujo de poner en la cara de los visitantes lo mejor del talento local en cuanto a artesanía, ideas, música y comidas de la ciudad.
- Tomarse una ginjinha en “Ginja d’Alfama” en Alfama.
- Ir en un caluroso día de verano a la heladería Fragoleto en Baixa y pedir un sorbete de limón con albahaca: pocas cosas son más refrescantes que éste helado.
- Alojarse unos días en Alfama. Pensamos que, siendo un barrio tan tradicional y particular, no debe haber otra forma de experimentar y “sentir” mejor Lisboa que “viviendo” unos días en éste barrio. El reto es hablar con las personas que atienden en los comercios cercanos, comprar frutas en los pequeños abastos cercanos, salir en la noche a los bares y compartir con los dueños de la zona, y deambular por las calles del barrio durante el día. Alojarse en un apartamento en Alfama es una idea bastante original y de poderse hacer, debe hacerse!
- Visitar el Museo del cine (La cinemateca de Lisboa) y ver cualquier película que estén pasando. Por menos de 3 euros, es lo máximo que podrías hacer, además de admirar el precioso espacio.
- Tomarse una “amarguinha com limão” en Bicaense, un local en la misma calle del “Elevador Da Bica”.
- Hacer el viaje en ferry desde Cais Do Sodré hasta Cacilhas e ir al restaurante “ponto final” y comer mariscos….y finalmente….!
- COMENTAR! y Recomendarle éste listado a todos los turistas, amigos y familiares que visiten Lisboa. Y si es posible, colaborar con otras ideas para escribir más pronto que tarde la lista de 1.001 cosas que hacer y ver en Lisboa =) Gracias.















Gracias. Hemos estado en Lisboa esta semana y esta guía nos ha servido de mucha ayuda.
Qué bueno Mipsilon, ¿qué fue lo que más te gustó?
¡Saludos!
Olé
Estimados señores: Hasta hace unos años trabaje en una empresa de montaje de ascensores, alguno en plano inclinado; mi familia nos ha obsequiado con una corta estancia en Lisboa, Ciudad que visitamos con anterioridad pero que la disponibilidad de agenda nos impidió ver y seguir los cuatro elevadores “Bica”, “Lavra”, “Gloria” y “Carmo” (este último visitado de noche). ¿Sería posible me indicaran donde y a quien acudir al llegar allí, para que me/nos diera una pequeña explicación del sistema constructivo de este tipo de ascensores en plano inclinado y de desarrollo urban?o. Quiero señalar que el día completo de estancia en Lisboa sera el 20/marzo/2013. Agradeciéndoles de antemano su atención para conmigo, reciban un cordial saludo
Josep Mª Guix D.N.I. 38166078Q
lisboa que ciudad tan bonita y mucho que aprender de sus gentes, su gastronomia, sus fados, su cultura, lastima que no tiene la publicidad que se merece.- gracias por compartir
Hola Flavio, muchas gracias por esta guía, estamos en Lisboa, consultándola desde el Hotel y nos está siendo de mucha utilidad.
Un saludo!
Enhorabuena por esta mini-guía practica de Lisboa. Conozco y adoro la ciudad, ahora voy 4 dias y, desde luego, hay muchas cosas que desconocía y no me pienso perder…. Muchas gracias!!
Gracias Felix, hay unas cuantas cositas que ya no van, pero son pocas, unas 4 o 5, tengo que actualizar! Un saludo, Flavio
hola!!!!!
gracias por tus consejos los imprimire y no lo dudes que los llevare conmigo estas vacaciones en agosto ya que me voy a lisboa 7 dias espero hacer muchas de las cosas que pones .
un saludo y una vez mas gracias
LISBOA!!!!! La Adoro, tantas veces en ella y siempre con cosas pendientes. Cómo mola esto que ya lo tengo grabado en el rincón de lo importante! Enhorabuena Flavio por tu trabajo.
Lisboa es una ciudad encantadora. Ya he visitado algunos de los sitios que mencionas, pero aún me quedan muchos más. Sin dudarlo, en cada visita me acerco a la pastelería a por los pastéis de Belém. Gracias por las recomendaciones!
Gracias Jesús. Espero sí, que consigas añadir algo adicional!
un abrazo,
Flavio
Es genial, me ha ayudado mucho, a ver si añado alguna más cuando vuelva, jajaja.
Saludos y gracias
Hola Gustavo! Gracias por el comentario. Revisa siempre nuestro blog, hacemos muchísimas y excelentes recomendaciones todo el tiempo. Por lo pronto, espero que éste listado te funcione!!
hola, me encanta la página de lisboando! jaja esta lista se ve imprescindible pa visitar la ciudad! un saludo