Así operan los carteristas: ¿Cómo evitar ser robado en el tranvía de Lisboa?

Foto CC de franciscouhlfelderLisboa es una ciudad segura, pero como en cualquier ciudad, hay que estar atentos. Especialmente en el tranvía.

Y aunque esta es una entrada inusual, porque soy de las personas que prefieren enfocarse en lo positivo, la escribo porque no quiero que te pase nada negativo en esta maravillosa ciudad de la cual me siento embajador. Porque así como me parece genial brindar lo mejor de la ciudad en este blog, me parece que algo de precaución no está demás.

El asunto es que, tras cuatro años viviendo aquí, he tenido la posibilidad de viajar muchas veces en el tranvía de Lisboa, y entender los métodos que usan los carteristas en el tranvía 28 de Lisboa.

La técnica es bastante inusual. No se trata de un carterista que trata de pasar desapercibido, sino que son un un grupo de carteristas que normalmente viajan entre la penúltima parada del tranvía (la parada de la Feira da Ladra) y la primera parada de Baixa.

Explico la forma como roban a continuación: el grupo de ladronzuelos no entra junto, pero se van sumando en las diferentes paradas y van caminando en la medida que viaja el tranvía, y se mueven hacia el final del automotor y de una manera bastante invasiva, se amontonan, apretando a las personas en su salida hacia la puerta, y con la presión y la distracción (el mejor arma de los carteristas) los incautos como tú, como yo o como cualquier turista distraído, no repara que le han echado la mano al bolsillo y le han quitado sus pertenencias.

No es la única forma, pero es la que más he visto que realizan. De todas formas, si estuvieras en la incómoda situación de darte cuenta que te han robado e identificar al ladrón, puedes pedirle al chófer que tranque el tranvía y llame a la policía, es la única forma “legal” de hacerlo.

Quizás no estaría hablando de esto si no hubiera sido porque viví en carne propia el robo de mis pertenencias en el metro de madrid y sé las implicaciones que tiene: quedarte sin dinero, no tener tu identificación para regresar a tu casa (si viajas en avión), tener que perder dinero en llamadas, cancelar cuentas, tarjetas, teléfonos, etc. Tiempo y dinero perdido.

Así que ojo: con tu billetera, con tu cámara, y el resto de tus pertenencias en cualquier área de la ciudad.

Mi recomendación para aquellos que realmente quieren disfrutar un paseo tranquilo en el tranvía de Lisboa es coger el tranvía rojo, que tiene un recorrido parecido al del 28, y se viaja con mucha comodidad y sin riesgos. Es mucho más caro, sí, pero bien merece la pena.

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